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UN
RATO BODEGUERO EN SANLUCAR DE BARRAMEDA
Cuando la visita a la
bodega se convierte en un rato bodeguero, esto es otra
cosa, y ya empezamos una experiencia nueva, y muy distinta
a lo que estamos acostumbrados. Así hay que parar
el tiempo, como nos dice totalmente convencido Miguel
Gutiérrez, nuestro “guía espiritual”,
para que el juego de los sentidos se despliegue en toda
su intensidad. La medida del tiempo aquí es la
cata interminable, la profundidad embriagadora de cada
sorbo, la sucesión y combinación infinita
de movimientos del catavino, hasta llegar a ese efluvio
de sequedad, frescura o dulzor que nos envuelve.
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Primero, en la sacristía, entre esa
olorosa humedad del semisótano, entramos, a palo seco,
con el amontillado viejo. 33 años de crianza, que han
producido un vino superior pleno de matices y sabiduría,
que nos llega al alma. Luego con el auxilio de un buen manchego
atacamos el Palo Cortado, servido de manera paciente y amable
por Miguel, venencia tras venencia, adornado con su verbo
claro y sabio,. Ahí, en ese Palo cortado, está
condensado todo lo mejor de los amontillados y olorosos, en
un producto sublime.
Ahora Miguel nos recuerda que la Manzanilla
y el Fino son como hijos distintos de la misma madre, y nos
venencia una manzanilla en rama, tan dorada como el fino,
en su plenitud, bajo del velo de flor. Esta es la verdad rotunda,
frente a tanta mercadería barata que intenta separar
los hermanos de sangre, que blanquea su seco dorado, que hasta
acorta la crianza y embotella una criatura prematura.. Es
el reino de los “tunantes”, de la confusión
frente a la verdad incontestable de este rato en la bodega.
Bajo la inmensa bodega Catedral de la Gitana,
en la Calzada de Sánlucar de Barrameda, corren entre
los del ATENEO DEL VINO las bandejas de ibérico, bien
escoltadas por la manzanilla en rama “LA GITANA”,
y por la del costo, que la tenemos allí cerquita. Y
nos vamos por el caminito hacia la venta El Quinto, pletóricos
y gratamente sorprendidos por un rato bodeguero sin igual
en los ya tres años largos de vida del ATENEO DEL VINO.
GRACIAS, MIL GRACIAS A LA BODEGA HIDALGO,
A MIGUEL GUTIERREZ, A JUAN LUIS HIDALGO, POR ESTA EXPERIENCIA
INOLVIDABLE.
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EPILOGO
(EN LA VENTA EL QUINTO) |
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Tras las sensaciones
experimentadas y ya relatadas, los intrépidos
asistentes a la cata y degustación, nos adentramos
por las procelosas Marismas Sanluqueñas, a la
búsqueda del pato Silvestre. Y lo del pato silvestre
no es una metáfora sino "hecho verídico
" donde los haya. La venta EL QUINTO sabíamos
que era afamada por servirlo, y hacia ella encaminamos
nuestros pasos (ya un poco titubeantes), |
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Y una vez dada cuenta de patos, arroz, papas
con chorizo, cabrillas en tomate, y demás, intentamos
memorizar el intrincado itinerario....¡imposible!.
La Venta El Quinto quedará en nuestro recuerdo
como una fantasía más de este día
tan singular. ¿Habremos vivido todo esto?¿o
será consecuencia del vino? mmmmmmm, no se. El
caso es que verdaderamente es un bonito recuerdo.
En Sanlucar a 13 de mayo de 2006. |
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